La reputación digital en Perú: un valor al alza en un contexto difícil

Firmado por: Carlota Gatius

La reputación (y su gestión) emerge como la tendencia más importante para los profesionales en Perú. Esta valoración también es compartida en muchos otros países como Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador, Guatemala o México, según reveló recientemente la novena edición del informe Approaching the Future.

También desde el punto de vista público, a través de diferentes regulaciones, se está intentando impulsar esta visión. En concreto, el debate público ha vuelto a establecerse en torno a la Ley N° 30424 (Ley que Regula la Responsabilidad Administrativa de las Empresas por delitos de Soborno o Cohecho), y que pone el foco en la actuación de los trabajadores o colaboradores de la empresa. En otras palabras, que son en parte ahora las empresas las que deben responder ante ciertos malos comportamientos de las personas que se relacionan con ella.

Eso pone de relieve, de nuevo, la importancia que está tomando la reputación digital en Perú y es una muestra más de por qué empresas e individuos deben dedicar esfuerzos a tener una reputación digital online saneada. De hecho, la normativa exige que las personas jurídicas (las compañías) implementen un Modelo de Prevención.

El crecimiento de la reputación como un pilar fundamental en el futuro de las empresas peruanas, que ha escalado dos posiciones respecto a la edición de 2023, se explica tanto por la difícil situación de confianza en el país, como por el crecimiento exponencial que este concepto ha tenido en las organizaciones a nivel mundial.

“Y es que nunca antes la reputación había sido tan relevante y tan necesaria a la vez”, afirma el informe. Esto es especialmente cierto en Perú. Para entenderlo mejor, es necesario analizar su complicado contexto político y social. De hecho, las dos principales fuerzas del país, la actual presidenta Dina Boluarte y el Congreso, cuentan con una reputación devastada después de intentos de enjuiciamientos políticos, amenazas de disolver el Congreso y acusaciones de golpismo.

El caso de Boluarte es preocupante. Las últimas encuestas le otorgan un índice de aprobación de solo el 5%, el más bajo de las Américas. Una cifra alarmantemente baja, motivada por su controvertida llegada al poder, ya que asumió la presidencia al ser la vicepresidenta de Pedro Castillo, el anterior presidente socialista destituido y arrestado tras intentar un golpe de Estado. Además, su gestión ha sido criticada debido a las muertes ocurridas durante las protestas violentas en su contra y a su aparente afición repentina por los relojes Rolex, lo que contrasta con su ideología y con los problemas del país.

En el caso del Congreso, la situación no es mejor, sino peor. La tasa de aprobación cae al 4%, en parte porque sus miembros no muestran ningún interés en acortar su mandato ni en renunciar a los elevados salarios y beneficios que perciben.

LA REPUTACIÓN COMO PALANCA DE CRECIMIENTO

Después de analizar la evolución de la reputación de estas dos grandes instituciones y cómo esto está fracturando a la sociedad, no sorprende que seis de cada diez profesionales consideren que uno de los intangibles más importantes para sus organizaciones sea tener la mejor reputación posible, según el informe Approaching the Future.

“La máxima prioridad se concentra en la gestión de la reputación corporativa y de los riesgos reputacionales, que emergen como palancas estratégicas generadoras y protectoras del valor empresarial. Esto pone sobre la mesa la urgente necesidad que tienen las organizaciones de medir y reportar su reputación, así como de fortalecer la confianza y la reputación que les otorgan sus grupos de interés”, explica el citado informe sobre la importancia de la reputación.

En definitiva, la tendencia hacía una fortificación de la reputación digital en Perú parece cada vez más un hecho, también una obligación para empresas y ciudadanos. Pero probablemente no se quedé ahí, sino que con total seguridad cruzará fronteras y se verá en otras partes del mundo, al fin y al cabo, muchos países y organizaciones parecen avanzar en ese sentido. Aunque esperemos que no sea necesario pasar por los mismos problemas que afrontan los peruanos para llegar a ello.

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Autor

  • Carlota Gatius es ingeniera industrial por la UPC y realizó el máster de Internet Business en ISDI. Tras varios años en el mundo corporativo en empresas como Deloitte y Criteo, en 2021 co-fundó 202 Digital Reputation.

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